VIACTEC es una asociación de víctimas de acoso y tortura por tecnologías de radiación y control mental. Más comúnmente conocidos como víctimas de Cibertortura (Targeteds Individuals o víctimas de Mind Control):
Denunciamos que grupos de crimen organizado probablemente relacionados con grupos de poder estan usando conjuntamente la tecnología de ondas electromagnéticas junto con implantes o dispositivos neurotecnológicos en civiles inocentes, con las siguientes capacidades:
Se remite información para sugerir actuaciones relativas al plan estratégico de la AEPD 2025-2030, por parte de Viactec España, asociación española de víctimas de lo que el Consejo de DDHH de la ONU llama cibertortura (A/HRC/43/49, A/HRC/51/L.3, Distr. limitada, 29 de septiembre de 2022, y concordantes) y de prácticas de acoso conexas.
Para más información, consultar el apartado AEPD.
Puedes asociarte a VIACTEC:
IMPORTANTE: En la asamblea de enero del 2020 aprobamos que era necesaria una cuota para sufragar gastos que necesitamos para contratar un abogado que nos encamine la situación hacia una denuncia colectiva y también tendremos gastos a la hora de la búsqueda y realización de pruebas (escaneo de radiofrecuencias, barrido electrónico con detector de juntas no lineales...). La cuota anual acordada es de 60 euros. En principio sería pagadera en dos pagos, una en enero y otra en julio. El pago de la cuota solo afectará a las victimas residentes en España. El IBAN correcto para realizar el pago es del Banco Santander:
Organizaciones activas en todo el mundo.
Se remite información para sugerir actuaciones relativas al plan estratégico de la AEPD 2025-2030, por parte de Viactec España, asociación española de víctimas de lo que el Consejo de DDHH de la ONU llama cibertortura (A/HRC/43/49, A/HRC/51/L.3, Distr. limitada, 29 de septiembre de 2022, y concordantes) y de prácticas de acoso conexas. Se sugiere, por las razones que se exponen en otros puntos del formulario, que se impulse, recomiende o actúe en favor de medidas legislativas de protección contra tecnologías invasivas, en sintonía con el reconocimiento de los llamados neuroderechos, y que se pueda supervisar el uso de tecnologías que ya se están empleando en flagrante violación de datos personales, en contexto además claramente criminal. Perpetrándose una criminalidad muy grave, con graves perjuicios para la salud, la libertad, la intimidad y hasta la libertad sexual, de las personas. Además, se comercia con los datos obtenidos. Se pide que se dé audiencia a Viactec España para explicar cómo se están empleando tecnologías invasivas violándose derechos fundamentales básicos. Como negocio, esencialmente. Lo que afecta a muy grave corrupción. El uso de dispositivos neurotecnológicos, como sistemas de interfaz neuronal impuestos sin consentimiento (y obvios para las víctimas, no hay forma humana de engañarse al respecto), y de neuroarmamento y tecnología afín, implica acceso ilegal a datos de contenido personal, al igual que, como suele ocurrir en el negocio de la cibertortura, comercio o trato con ellos de manera que solo puede ser ilegal, se provocan además graves efectos físicos en las víctimas. Las posibilidades de uso de esta tecnología son enormemente peligrosas, porque en expresión de expertos en neurotecnología como Don Rafael Yuste, o ensayistas tan reputados como Don Yuval Noah Harari, los seres humanos ya somos criaturas hackeables, para fines militares y de otro tipo (de marketing directo, médicos, comerciales, de manipulación, etcétera), incluso sin conciencia y sin posibilidad de defensa.
La asociación Viactec España, de víctimas de lo que el Consejo de DDHH de la ONU llama cibertortura, a la luz de la posibilidad de participar, como sector social sensible a violaciones muy graves sobre privacidad de datos personales por uso ilegal de nuevas tecnologías, desea aportar parte de su conocimiento para que se tengan en cuenta los peligros, ya reales, a los que se enfrenta la sociedad, precisamente por la existencia de tecnologías que hackean literalmente al ser humano, la actividad cerebral del mismo, razón por la cual se está pidiendo por expertos mundiales —incluso por empresas como Iberdrola— la instauración de los llamados neuroderechos, lo que supone pedir la protección del “libre albedrío”, “la identidad personal”, “la privacidad mental”, etc, porque, como sabemos las víctimas españolas de cibertortura y acoso organizado, estos bienes jurídicos ya se están violando gravísimamente, mediante uso de tecnologías como el neuroarmamento y los sistemas de interfaz neuronal. Se perpetra como negocio y para prueba y desarrollo criminal de una tecnología cuyo uso implica violar esos derechos. Se ha desarrollado así ilegalmente neurotecnología. Conviene una normativa específica al respecto.
Todo ello se emplea ilegalmente en España, dando lugar a una realidad ya distópica, precisamente por la corrupción que supone el uso de este tipo de medios y por lo que se puede hacer (y se ha hecho) a partir de ello.
Se debe legislar ya, específicamente, contra los usos invasivos de esta tecnología. Esta tecnología permite usos como acceso y hackeo de la actividad cerebral, recopilación ilegal de datos, neuromarketing o manipulación del comportamiento —del comercial, del sexual, etc—, puesto que se accede —sin posibilidad de defensa— a la actividad cerebral, pudiéndose de manera sencilla provocar o motivar emociones, conducta, decisiones, etc. Esto está totalmente acreditado. Hay denuncias ante la Justicia en España que son imposibles de desdeñar. Es igual en otros países. Se pueden aportar datos científicos incontrovertibles, junto a testimonios de víctimas. Violar la "privacidad mental" significa exactamente lo que describen los términos. No sólo se accede a la actividad cerebral, sino que se replican y transfieren contenidos. Ya hay víctimas en España que sufren esto.
Como personas que conocen la problemática de esta realidad, Viactec solicita audiencia por parte de la AEPD para poner la misma de manifiesto a fin de que se pueda concienciar a la sociedad del peligro inmenso que supone el uso de este tipo de tecnologías. Un peligro ya presente, ya real, que afecta como víctimas a muchísimas personas en España y en otros muchos países. Las víctimas de cibertortura son llamadas en lenguaje internacional Targets Individuals, porque se perfila a las víctimas, ya que se obtienen datos (de comportamiento, cerebrales, neuronales) que sirven como negocio y que se obtienen ilegalmente (ya antes se las espía ilegalmente, para ser seleccionadas, se actúa contra ellas y su entono para ponerlas en la situación que interesa a los cibertorturadores, se delinque así además contra otras personas, que se convierten en posibles objetivos), a partir de que las mismas sirven así para el uso de un tipo de tecnología que funciona hackeando al ser humano. Hay miles y miles de denuncias en todo el mundo. Se llega a utilizar esta tecnología con afectación incluso de poblaciones enteras, como está denunciado en un caso en España. Es ya muy sencillo hackear al ser humano. Impresiona conocerlo. Todo lo antedicho es muy fácil de acreditar. Es por esto que esta tecnología se emplea contra personas de toda edad y condición, con los agravantes de cómo afecta el neuroarmamento a personas indefensas e inadvertidas. Hay en España víctimas que son niñas pequeñas, ancianos y personas con discapacidad. El uso de estas tecnologías es obviamente discapacitante. Ya que al hackear se ataca la vida, la salud, la libertad y la intimidad de las personas. Incluso la libertad sexual. Amén de hacer más nocivo el entorno afectado por el radio de acción de las mismas. Hay en España personas que sufren la imposición de sistemas BCI (Brain Interface Computer) o de interfaz neuronal manejado con tecnología de microondas, lo que al perpetrarse sin consentimiento, criminalmente, como sucede en España (se pueden aportar denuncias y testimonios), supone un acceso ilegal a datos de contenido privado… Un acceso constante. Se hackea al ciudadano. Siendo la violación de la privacidad inmensa, porque estos sistemas suponen que la persona sometida a esta barbarie está sujeta a algo que aporta datos precisos, en tiempo real, de todo aquello que la persona vive, lo que supone que además se ataca la privacidad (datos privados, datos personales) de todas las personas de su entorno de relación, de su entorno social. Los interfaces neuronales funcionan con perfecta transferencia y comunicación (es tecnología de origen militar, aplicada en algunos proyectos a la medicina, la cibertortura ha hecho que se utilice a cobayas humanas a partir de un negocio ilegal amparado por gravísima corrupción), hackeando la actividad cerebral con tal claridad y precisión que asombra lo que ocurre. No hay intimidad posible ni para la víctima ni para el entorno. De ningún tipo. Ni de trato, ni de trabajo, ni sexual, ni de pensamiento. No se exagera a este respecto. Todo esto debe ponerse de manifiesto, se debe alertar a la sociedad, se debe concienciar e impedir. Se trata de muy graves violaciones de los DDHH. Es necesario además hacer pública esta realidad porque hay víctimas que están viviendo aisladamente y sin conocimiento tecnológico este tipo de crímenes. Se advierte que el sometimiento ilegal a interfaces neuronales, como ocurre en España, se da en contexto de tortura (es evidente que todo esto es ilegal), no solo se hackea, en cuanto acceso, el interfaz neuronal se utiliza para agredir la actividad cerebral de manera constante. Utilizando todo tipo de datos que son proyectados contra las víctimas, obviamente contra su voluntad. Las víctimas oyen a sus torturadores, etc, sin poderlo evitar. Así, se conocen, manipulan, replican, agreden, se comercia con, datos biométricos, neuronales, médicos, de pensamiento o conciencia, de las personas hackeadas y de sus entornos.